En el puerto de Veracruz, una familia conformada por un niño su padre y madre, fallecieron cuando un árbol aplastó la camioneta en la cual trataban de alejarse de las lluvias y vientos huracanados en el pueblo de Río Blanco.
Otras dos personas fallecieron ahogadas en Tabasco y 100 casas resultaron afectadas por las fuertes lluvias y el desborde de los ríos.
Además en la localidad de Coatzacoalcos la caída del techo de una casa causó la muerte de una persona, por la fuerza de los vientos huracanados.
Ernesto ha pasado ahora a la intensidad de una “depresión tropical” y se prevé que se disipe en las próximas horas, según estimó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.















